En lo que a rendimiento se refiere he de decir que aunque a muchos les pese no he observado un desempeño mejor que el de Windows. También hay que apuntar que siempre mantengo el SO al día y limpio, instalo con cabeza y procuro no cargar mucho el sistema. Y en Linux aún no he hecho un mantenimiento real, y la ansiedad por conocer no me deja pensar dónde, cómo y qué instalo realmente. Eso sí, el hecho de no tener ningún programa antivirus por debajo escaneando constantemente todos los movimientos del equipo se nota, y mucho. Tanto en eficacia del sistema como en evitar quebraderos de cabeza inútiles.
Si hablamos de aplicaciones aquí sí que no hay parangón. Todo lo que existe en Windows lo tenemos triplicado en Linux. Desde los típicos comprensores hasta programas de dibujo vectorial. Libres, gratuitos y con el único impedimento de nuestros conocimientos. La instalación de las mismas es complicada hasta donde seamos capaz de comprender. Lo que le suelo decir a la gente es que si llevas usando Windows diez años no puedes pretender desempeñarte en Linux (o en Mac, si fuese el caso) del mismo modo y en poco tiempo. Todo requiere conocimientos, estudio y paciencia. Sin paciencia no se llega a ningún sitio. Y Linux necesita mucha.
Los programas que podemos instalar en Linux son infinitos. El otro día, cacharreando, probé una pequeña aplicación de entrenamiento de operaciones matemáticas. No, no instalé un Derive o un Matlab, sino una simple aplicación que te proponía retos de cálculo. Y eso está instalado por defecto, en el apartado de aplicaciones de Educación. ¿Alguien esperaría encontrarse con eso en Windows con tanta facilidad?.
Lo que aún no he hecho es mucho. Sigo usando Windows para ciertas cosas, como el dibujo vectorial vía Freehand; más por practicidad que otra cosa, pues lo que voy a hacer no me va a llevar nunca más de media hora, y aprender a usar un programa de este calibre ahora mismo me es insustancial y complicado.
Tampoco he usado la impresora, y eso es algo más raro. Aunque parezca extraño, en dos meses no he imprimido un triste folio. Irónicamente, la única vez que lo he hecho ha sido en Windows por ser el trabajo de Freehand :P
No he programado nada aún bajo Linux. He modificado documentos HTML y C con un editor de textos (es más, también el ensamblador de Intel), pero no me he instalado ningún IDE tipo Eclipse, por tanto en este sentido aún no he profundizado nada.
Pero sin duda el mayor cambio que puede dar una persona que pasa de un sistema a otro es el de la filosofía. Es gratificante saber que usando Linux
- estás contribuyendo al desarrollo tecnológico real, a la compartición de recursos y conocimientos.
- apoyando el soft. libre estás creando, indirectamente, conciencias de que la informática no es solo un negocio. La informática mueve mucho más en el mundo de lo que uno cree; y cortar y coartar el conocimiento que se deriva de la misma por puro capitalismo y retrogradez no deja de provocar cierto miedo.
Por ahora Linux no me ha provocado ningún quebradero de cabeza real, y no puedo sentirme más satisfecho del paso que he dado. Esperemos que siga así por mucho tiempo y pueda postear cuanto más meses de vida linuxera mejor ;)






